La mesa 4 pidió hace veinte minutos y nadie sabe si ya salió
Comedores, pupuserías, cafés, bares y food trucks. Cuentas por mesa, carta con QR, comandas que la cocina ve y reportes de cuánto tarda cada plato. Todo dentro de la misma aplicación con la que cobrás.
Un sábado lleno sin señal se sigue trabajando
Los datos viven en el aparato, no en una pestaña que se queda pensando. Seguís abriendo mesas, cobrando y cerrando caja sin internet; cuando vuelve, la caja y el teléfono del mesero se ponen de acuerdo solos.
No es un POS con una pantalla de mesas encima
El salón, la carta del QR, la cocina y la caja son el mismo sistema. El pedido que el cliente manda desde su teléfono ya es la cuenta de esa mesa, y esa cuenta ya es la venta del día.
De la mesa a la cocina, y de la cocina al reporte
La cuenta de cada mesa, abierta
El mesero abre la mesa, va agregando lo que piden y al final se cobra todo junto. Nadie tiene que recordar quién pidió la tercera gaseosa.
- Abrís la mesa, agregás platos y cobrás cuando pidan la cuenta
- Se puede dividir el pago o cobrar por separado
- Extras por plato: “sin cebolla”, “extra queso $0.25”
- El mesero apunta desde su teléfono y el cajero cobra en la caja
La carta con QR, sin app que instalar
Pegás el código en la mesa. El cliente lo escanea, ve la carta con fotos y pide desde su propio teléfono. Ese pedido cae en tu bandeja.
- Un QR por mesa, imprimible desde la aplicación
- El cliente ve precios y fotos, y manda su pedido
- Elegís qué plato aparece en la carta y cuál no
- El pedido entra a la cuenta de esa mesa, no a un chat que alguien tiene que copiar
La cocina sabe qué va y qué sale
Cada pedido pasa por sus estados —recibido, preparando, listo, entregado— y el salón lo ve sin ir a preguntar a la cocina.
- Un botón por pedido: preparando, listo, entregado
- La bandeja muestra qué pidieron y la nota del comensal
- Quien atiende sabe qué mesa está esperando y desde hace cuánto
Por qué salimos lento anoche
La pregunta del lunes por la mañana, respondida con tus propios tiempos: cuánto tarda la cocina, a qué hora entra el trabajo y cuánto rota cada mesa.
- Cuánto tarda un pedido, en cuatro tramos (de recibido a entregado)
- A qué hora es tu pico de verdad, en hora local
- Cuánto rota cada mesa y cuántos turnos hace en una noche
- Qué platos atrasan el servicio, cuando salieron al menos tres veces
Las recetas descuentan los insumos
Cargás la receta de cada plato una vez. Al vender una pupusa revuelta se descuentan la masa, el chicharrón y el queso: el inventario deja de ser una adivinanza.
- Receta por plato, con la cantidad de cada insumo
- Vender descuenta los insumos, no un producto terminado que no existe
- Sabés cuánto te cuesta el plato y cuánto te deja
Tu gente, con su acceso
El mesero entra con su PIN y ve lo suyo. Tus ganancias, tus costos y tus reportes no los ve nadie más que vos.
- Cada quien con su PIN, sin tu correo ni tu contraseña
- Quién atendió cada mesa y cuánto vendió
- Anular una venta pide tu aprobación
Lo que todavía no hace
No manda la comanda a una impresora de cocina: los pedidos se ven en pantalla, en el teléfono o en la tablet. No maneja reservas de mesa por adelantado ni propinas repartidas entre el personal.
Si algo de eso es indispensable para vos, decínoslo antes de pagar y te decimos si está en camino o si te conviene otra cosa.